Hay que saber posar. No es un tema baladí, la actitud lo es todo. Yo… no sé hacerlo.
Si hubiera sido una estrella del rock, del pop o del agrofolk habría sido un desastre en este aspecto. La cuestión es que soy incapaz de tomarme en serio. Y para posar en condiciones hay que tomarse en serio. Cuando lo intento no me sale bien. Asumo por tanto mi papel de músico de oficio, con mis canciones, producciones, enseñanzas…
Tengo, y siempre he tenido, los pies pegados al suelo y una sonrisa en la cara. Cuando vienen malas dadas se me tuerce el gesto, pero mi cara trata de volver a la sonrisa, como los dientes tratan de volver a su retorcido lugar una vez se les despoja de la ortodoncia.
Quizá sea más sencillo ir enmascarado por la vida. Quizá algún día lo consiga. primero habré de proponérmelo. Os iré informando. Por lo pronto, me quedo como estoy: «desposeído».
