Este verano me voy a lanzar a la piscina y, si os animáis, impartiré unos talleres sobre composición de canciones.
Y es que, como ya comenté en entradas anteriores, escribir una canción es apasionante, emocionante, un viaje vital desde la entrañas o desde la diversión -hay tantas canciones como personas-, qué digo viaje, un viajazo artístico desde tu propia habitación, desde el cuarto de baño, desde un aula, desde donde quieras, Y se viaja hasta el infinito si es necesario, sin coste alguno, sin moverse del asiento, solamente con un boli, un cuaderno y, si es posible, un instrumento o una base rítmica.
Este verano promete ser fresquito y es que, si te quieres divertir con encanto y con primor, sólo tienes que inscribirte en el formulario que aparece en la página web orquestaescueladelbarrio.org
Al contrario de la ilusión, las plazas son limitadas, Aprovecha las ofertas!
