No sólo hay que escribir, musicar, producir o arreglar. También hay que comunicar.
El día que salió a la venta mi primera producción con Plastic d’amour en Siesta Records, me senté a esperar en el sofá de casa junto al teléfono. Imaginaba un aluvión de llamadas, oye, tienes disco de debut, al habla la prensa, radio, tele… qué interesante, qué bien, qué bonito, cuéntanos cómo ha sido…
Era principios del 2000 y yo joven e inexperto, en mi bisoñez pensaba que si hacía un buen trabajo, y yo lo consideraba tal, todo el mundo me llamaría, desde mi abuela hasta El País. Pero la cosa no funcionaba ni funciona así. Hay que comunicar, esto es, promocionar, labor en la que las empresas de producción etc. se dejan una pasta que no está escrito. Y fue el sello donde estábamos el que se encargó de conseguirnos entrevistas y todas estas cosas que, a priori, yo consideraba frívolas y que después me resultaron divertidas y necesarias, claro.
Para mi primer disco de mate, Sol de medianoche, recuerdo hacer alrededor de 35 entrevistas. Fue todo un psicoanálisis, rígido en las primeras, suelto en las últimas. Al final reflexioné sobre mis canciones mucho más que en todo el proceso creativo inicial.
Aquí en la foto estoy en un plató de rtve de Prado del Rey junto a Ester Rodríguez, Eduardo Noriega y…Mariló (que nos vaciló todo lo que quiso y más), para promocionar la película Los Miércoles no existen en el programa de la mañana de la1.
Pero más que la tele, que he frecuentado poco, el espacio que más me apasiona es el de la radio. Ir a la Casa de la radio de rne, también en Prado del Rey, es todo un viaje que siempre agradezco cuando tengo que promocionar alguno de los líos en los que ando metido. Que siga siendo así por muchos años.
